La industria retrocede al 66% de su capacidad productiva por la crisis
El nivel cae desde finales de 2003 en que se situaba por encima del 70%, por lo que la confianza de las firmas provinciales se mantiene en valores negativos
La utilización del capital
productivo de la industria provincial se ha reducido hasta el 66% en el
segundo trimestre del año debido a la grave crisis que atraviesan,
fundamentalmente, los sectores manufactureros. El retroceso se ha mantenido
desde los tres últimos meses de 2003, en que se situaba por encima del 70%.
La debilidad de la demanda, que ha recortado los pedidos, el descenso
exportador y la pérdida de competitividad por la revalorización del euro y
la competencia en los mercados exteriores se encuentran entre los factores
que han abocado a la situación actual, según la última Encuesta de
Coyuntural Industrial de la Provincia de Alicante relativa al segundo y
tercer trimestre del año elaborada por la Cámara de Comercio. Más de 440
industrias han participado en esta encuesta de un universo de 11.609 altas
del Impuesto de Actividades Económicas en la provincia.
La infrautilización de los equipos productivos de la industria ha atenazado
también otras variables claves del desarrollo de la actividad como son la
inversión y el empleo. Ambos indicadores o se han estancado o sufren un
serio recorte sin perspectivas de reactivación en un futuro próximo (-17),
en el caso de la contratación laboral. Los planes inversores permanecen en
valores positivos, si bien pasan de 14 a 11 en las previsiones del segundo
al tercer trimestre. Sólo las ventas han aumentado en un porcentaje de
empresas superior al previsto debido al mejor tono del mercado nacional.
Toda esta situación está haciendo mella en la confianza empresarial
expresada en el Índice de Clima Industrial (ICI), que permanece en valores
negativos (-3,6), «aunque ha aumentado doce puntos», en los últimos meses
según destaca el informe. Entre los principales sectores productivos de la
economía alicantina solo el de la piedra natural parece mostrarse ajeno a la
recesión. Su grado de utilización de la capacidad productiva se sitúa en el
80% y aunque prevé un ligero descenso del empleo en los meses próximos, los
empresarios vislumbran una evolución positiva de la inversión y las ventas.
Todo ello configura un ICI, que abandona los valores negativos y se coloca
en 5,1.
En el extremo y en situación contraria se encuentran los sectores
tradicionales de la provincia. Y entre ellos el del textil es el que más
retrocede. Su volumen de producción se ha visto reducido para más de la
mitad del sector, mientras que ha permanecido estable en el 30% de los
casos. Ello se refleja en que la capacidad de utilización de los equipos
productivos baja al 54%, diez puntos por debajo del primer trimestre.
Consecuentemente, el empleo ha caído en el 20% neto del sector y la
inversión continúa su tendencia de estancamiento o descenso, ya que baja en
el 26% de los casos, aunque permanece estable para el 74%. Y ante una
cartera de pedidos débil, los empresarios textiles prevén para los próximos
meses una caída, aunque más moderada, de la producción y también del empleo.
Sólo confían en que las ventas, especialmente las internacionales, atenúen
su ritmo descendente. La conclusión se traduce en un retroceso del Índice
del Clima Industrial, según la encuesta.
Paralelamente, el del calzado, aunque aumenta la utilización de su capital
productivo hasta el 62%, la producción ha bajado para el 67% de las empresas
y sólo se ha mantenido estable en el 20%. Esta actividad estacional,
manufacturera y, también, una de las más afectadas por la competencia
exterior, es la que sufre con más virulencia las consecuencias del
desempleo. En la encuesta se refleja que en el 36% de las empresas zapateras
se destruye empleo, aunque se cree que esta tendencia se suavizará en los
próximos meses. La crisis en las ventas la sufre un 63% de las firmas en el
mercado doméstico, mientras que el porcentaje aumenta hasta el 70% de los
casos entre las que operan en el exterior. Sólo la variable del precio
compensa, ya que ésta se ha mantenido estable para un 83% de los
exportadores de calzado. Las expectativas mejoran tímidamente para los
próximos meses, destacando una estabilidad de la producción en el 40% del
sector. Dentro de las actividades tradicionales, la del juguete es la que
mejor perspectivas presenta. Esta industria se ha reactivado en el segundo
trimestre y ha visto crecer el empleo. Su capacidad productiva se sitúa en
el 58%, siete puntos por encima del trimestre anterior. Los industriales
mantienen expectativas de aumentar la producción y las ventas y prevén un
ligero descenso o estabilidad del empleo.
Fuente: R.Carrizosa
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